Contendiendo Ardientemente por la Fe

Judas 1:3 (RVR)
3Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común
salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis
ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
¿Tiene usted el valor de defender la verdad de la
Biblia, cuando todos a su alrededor se burlan de ella,
la critican y no la creen?
A un libro de la Biblia no se le puede valorar basándonos en su tamaño. Por ejemplo, el libro de Judas contiene sólo 25 versículos. Su estilo es
sencillo, pero su mensaje es comunicado con autoridad y amor, y es tan importante hoy como lo fue cuando se escribió originalmente.

Su autor, es el medio hermano de Jesucristo, instó a sus lectores a
“contender ardientemente por la fe” (v. 3). ¿Qué quiso decir él, exactamente con
“contender por la fe”? ¿Y por qué se sintió movido a dedicar su epístola a este tema?
La raíz griega de la palabra “contender” significa “pelear” o “defender”. Habla de
batallar, guerrear y luchar. Judas eligió la forma presente del verbo, lo que significa que eso tiene que ser una acción sostenida. La fe a la que se refiere Judas no es nuestra fe
personal en Jesús, sino más bien lo que creemos sobre la salvación, Cristo, el Espíritu Santo, los atributos de Dios, las cosas futuras y la gracia, es decir, todo el conjunto de la doctrina cristiana.

Suponga que le pregunto: “¿Qué cree usted como cristiano?” ¿Están sus creencias
bien afirmadas en su mente, para que pueda expresarlas con claridad? ¿Podría explicar
qué es la Salvación? ¿O la Santificación? ¿O la Iglesia? ¿O el Bautismo? ¿O la Cena
del Señor? Es importante poder comunicar estas verdades, porque así es como se ha
preservado el Evangelio. Dios Padre lo ha revelado a través del Señor Jesucristo, quien lo comunicó a sus discípulos. Ellos, a su vez, lo explicaron al cuerpo, la Iglesia. Luego, como ahora, el pueblo de Dios, al enseñar la verdad a otros, extiende el Evangelio por todo el mundo.

Como dice Pablo en Colosenses 1:6, esta fe nos fue entregada no simplemente para que la creyéramos y la guardáramos, sino también para que la compartiéramos.




Leave a Reply

Your email address will not be published.


Comment


Name

Email

Url