Rom 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
Todos pecamos, nadie puede decir yo no peco o no peque nunca, muchas veces cuando alguien cae en pecado algunos saltan escandalizados, o bien aparece el famoso dedo acusador. Por lo general se busca hacer leña del árbol caído, esa actitud demuestra que esas personas se sienten dueños de la verdad y que son dignos de apedrear a quien a pecado.
No somos nadie para juzgar a quien cayó, como si fuera que nosotros no pecamos.
Si actuamos de esa manera solo mostramos que somos inmaduros en la fe y que todavía no estamos preparados para el alimento solido.
Si un hermano cae, nuestro deber es levantarlo sea cual fuese el pecado que haya cometido.
Dios nos perdono todos nuestros pecados, aun los que todavía no hemos cometido, como hijos de Dios nos corresponde nada mas que confesar nuestros pecados para tener comunión con Dios y por ende con los hermanos.
No demos lugar al diablo, no juzguemos, amemos de hecho y en verdad.
Hagamos lo que corresponde, Dios es FIEL.