La evidencia más emocionante de que es posible que el regreso del Señor esté muy cerca es la actividad derivada de los preparativos para reconstruir el templo de Jerusalén. Todos los proyectos y personalidades involucradas en esa restauración del templo están documentadas… Ezequiel, en los capítulos del 40-46, da unas instrucciones detalladas para levantar el templo que se alzará en la colina de Jerusalén durante el milenio. Sin embargo, Daniel 9:27 afirma que durante el periodo de la tribulación habrá un templo en Jerusalén, donde ya no se harán más sacrificios. ¡Y los preparativos para ese templo ya se han acabado!
La aliya de los judíos
El término aliya (“subir a”) es la expresión hebrea que usan los israelitas para describir la inmigración judía a Jerusalén, su hogar. En el libro de Deuteronomio, Dios habló por medio de Moisés para advertir al pueblo que, si no cumplían los mandamientos de Dios, El los dispersaría por toda la tierra. En el año 70 d.D., el general Tito y el ejercito romano conquistaron Jerusalén, destruyeron el templo y desbastaron la ciudad, y luego dispersaron al pueblo judío por todos los países del mundo. Sin embargo, Dios también prometió, en Deuteronomio 30:1-10, un día El los devolverá a su tierra natal. Desde enero de 1989, más de 800.000 judíos han “hecho aliya” , inmigrando desde la ex Unión Soviética a Israel. Este es el punto culminante de una serie de inmigraciones que empezaron hace 100 años, desde países como Etiopia, Irán, Irak, los Estados Unidos y muchas naciones de Europa
La operación Salomón
Las agencias judías de los Estados Unidos juntaron dinero para paliar el hambre de los judíos que vivían en Etiopia. Los otros etíopes sintieron celos de esos judíos, y amenazaron con matarlos. Era prioritario salvarlos de la muerte, de modo que Israel se ofreció a ayudar a los judíos etíopes.
La tarde del viernes 24 de mayo de 1991, despegaron 42 aviones del aeropuerto Ben Gurión, a las afueras de Tel Aviv, Israel. Este vuelo fue algo único y extraordinario, porque el sabbath empieza cuando se pone el sol el viernes, y se cierran todos los vuelos hasta la puesta del sol del sábado. Sin embargo, ese viernes en concreto, esos aviones despegaron en dirección a Addis Ababa, en Etiopia; cruzaron Israel, el Mar Rojo y luego siguieron ruta en dirección a esa localidad.
Cuando los 747 aterrizaron en Etiopia, los residentes judíos subieron enseguida a los aviones. A uno de ellos le habían quitado todos los asientos, de modo que cupiese el mayor número de pasajeros posibles. En ese avión lograron entrar 1087 pasajeros, y mientras volaban en dirección a Israel, nacieron siete niños. Al día siguiente, sábado, llegaron a Israel, donde se repartieron en diferentes centros de acogida en Jerusalén y Tel Aviv, centros donde ayudarían a los nuevos inmigrantes a asimilarse en la sociedad israelita. Cuando llegaron al centro de acogida en Jerusalén se observaba que muchos de aquellos inmigrantes descalzos, y vestidos con sus ropas típicas etíopes. Había madres jóvenes con sus bebes colgados a la espalda. Cuando llega la hora de comer un plato típico de la cocina israelí, a base de yogur, tomate, pepino, olivas, un huevo cocido y pepinillos. Aquellos etíopes estaban acostumbrados a comer solo “gachas” y pan de pita, de manera que ni siquiera sabían como comerse aquellos alimentos que tenían delante.
El profeta Sofonías dijo que, en los últimos tiempos, acompañando la segunda venida de Cristo, habría un aliya desde Etiopia (Sof.3:10)
La palabra suplicante, deriva de “suplicar”. La profecía afirma que los hijos de los padecieron la diáspora regresaría a Jerusalén como un ejercito de adoradores, Serían devuelto a Israel como una ofrenda a Dios.
Isaías 66:22 nos dice que los etíopes volverán a Israel a lomos de caballos y de muchas otras maneras, Dice que los etíopes serian una ofrenda hecha al Señor. Y hasta el día de hoy siguen cumpliéndose en Israel las profecías relativas a la inmigración de los judíos.
El Pacto que confirmará la Paz (Daniel 9:27)
En Octubre de 1994 cerca del Mar Rojo al sur de Israel se firmo el acuerdo de paz entre Israel y Jordania. Millones de personas fueron testigos de ese acontecimiento histórico, porque los medios de comunicación de todo el mundo enviaron sus comentarios y sus imágenes a sus respetivos países, desde aquel lugar reseco y desértico.
Se encontraban en aquel lugar lideres políticos de Israel, Jordania y los Estado Unidos, inclusive al que entonces era el –secretario de Estado, Warren Christopher, y el presidente Bill Clinton y su camarilla política. Habían acudido a aquel remoto punto desértico para firmar aquel acuerdo de paz, que era uno dentro de una serie de supuestos “tratados de paz” entre Israel y sus vecinos árabes.
Hace mucos años que se habla de paz en el medio oriente. De Hecho, las esperanzas de paz se han extendido a todo el mundo partir de ese enclave geográfico. Constituyen un punto fundamental en las agendas de la política exterior de muchos países; la esperanza de paz es un tema que vale la pena seguir de cerca.
En 1979, el presidente Jimmy Carter, junto con el presidente Anwuar Sadat y el primer ministro Menachem Begin, se reunieron en Maryland, en la finca del presidente. Pusieron a ese primer acuerdo de paz el nombre que llevaba aquel lugar donde el presidente norteamericano iba a descansar, llamándole “el acuerdo de Camp David”. Fue el primer tratado de paz que firmaron los israelitas con uno de sus vecinos árabes.
El acuerdo de Camp David vino seguido, en 1993, del acuerdo de Oslo, un tratado de paz entre israelitas y los palestinos. Ese acuerdo era solo un proyecto general, que enfrentaba a ambas partes mientras se esforzaban por delinear los detallase finales del mismo.
El hecho es que ninguno de esos acuerdos de paz funcionan hoy día tal como fue diseñado. En realidad, en Israel ha habido más judíos muertos desde que se firmaron los pactos que desde la fundación de la nación en 1948, antes de llegar a esos acuerdos.
El fracaso de esos pactos ha preparado el camino para alguien que haga que comiencen a funcionar como deben hacerlo. Lo más curioso de esos acuerdos de paz, que ya están sobre la mesa aunque no funcionan, es que encajan el con escenarios bíblico descrito en Dn 9:27
El profeta Daniel escribió que el anticristo, “gobernante mundial”, confirmará uno de los tratados de paz con el pueblo judío, pero no firmará ninguno. La palabra hebrea que significa “confirmar”, gabar, y que se emplea en la Biblia, no es el mismo término que se traduce como “firmar”. Gabar también significa “fortalecer”. Para fortalecer o confirmar algo, es necesario que ya esté dispuesto; y es precisamente en esa fase del proceso donde se encuentran esos tres “tratados de paz”.
La reconstrucción del templo (Daniel 9:27)
La evidencia más emocionante que es posible que el regreso del Señor está muy cerca es la actividad derivada de los reparativos para construir el templo de Jerusalén. Todos los proyectos y personalidades involucradas en esa restauración del templo están documentados en un video titulado Ready to Rebuild (Listos para reedificar)
Ezequiel, en los capítulos del 40 al 46, da unas instrucciones detalladas para levantar el templo que se alzará en la colina de Jerusalén durante el milenio. Sin embargo Daniel 9:27 afirma que durante el periodo de la tribulación habrán un templo en Jerusalén, donde ya no se harán más sacrificios. ¡Y los preparativos para ese templo ya se han acabado!
Existen evidencias que ya están disponibles todos los materiales necesarios para construir un nuevo templo y para realizar sacrificios en él; también se dispone de los recursos humanos pertinentes. Los hombres más cualificados para ser sacerdotes en el templo futuro ya están en Jerusalén, estudiando las labores sacerdotales. Incluso se han confeccionado ya las ropas que llevarán, que están almacenadas hasta el momento preciso.
Ya se han elaborado los instrumentos necesarios para las actividades de los sacrificios en el templo, y los de la adoración. Estos incluyen las arpas que se tocaran en el templo cuando esté plenamente activo. Ya se ha aprobado una ternera para purificar tanto a los sacerdotes como a los instrumentos necesarios para el funcionamiento del templo.
Sin embargo, hay un problema: el lugar donde debe erigirse el templo de Jerusalén. Ese terreno ya está ocupado por la sinagoga del techo dorado, La Cúpula de la Roca. Los que se preparan para reconstruir el templo dicen que el Señor se ocupara de ese problema cuando llegue el momento.