(a) Provocar a ira o exasperar, según el sentido primordial del verbo «parorgízo», como dice en Efesios, o irritar, según el sentido de su sinónimo = «erethízo», son acciones que denuncian la mala costumbre de muchos padres y madres de castigar sin juicio y sin medida (y muchas veces, sin razón y con golpes sin tino) a sus hijos; de denostarles, incluso delante de personas ajenas a la familia, como si en todo fuesen malos, traviesos, holgazanes y sin provecho. Es triste que haya muchos niños que nunca oyen de labios de sus padres ni una sola frase de aliento, de estímulo, de alabanza.