1° Timoteo
Hasta ahora, las epístolas de Pablo estaban dirigidas a iglesias; de aquí en adelante, tenemos cuatro dirigidas a personas particulares: dos a Timoteo, uno a Tito, y otra a Filemon. Timoteo y Tito eran colaboradores de Pablo en la tarea de evangelizar y edificar a las iglesias. Su comisión y tareas eran parecidas a las de los apóstoles y, según eso eran itinerantes, como lo vemos con frecuencia en Timoteo. Por haber sido convertido mediante el ministerio de Pablo, éste le llama “genuino hijo en la fe” (1 Ti. 1:2) y “amado hijo” (2 Ti. 1:2). Estas dos cartas a Timoteo, junto con la dirigida a Tito, se llamaban, según refiere J. Collantes, “pontificales” en el siglo XVII, pero pasaron a ser llamadas “pastorales” en el siglo XVIII.
El objetivo de estas dos epístolas es instruir a Timoteo sobre el modo de desempeñar su oficio de evangelista en Efeso, donde a la sazón se hallaba.
En cuanto a la división de esta primera epístola a Timoteo, seguimos la que aparecen en los epífrace de la Ryrie Study Bible:
I. Saludos iniciales (1:1,2).
II. Instrucción concerniente a la doctrina (1:3-10).
III. Instrucción concerniente al culto (2:1-15).
IV. Instrucción concerniente a los líderes (3:1-16).
V. Instrucción concerniente a los peligros (4:1-16).
VI. Instrucción concerniente a diversas obligaciones (5:1-5:21).
1° Timoteo 4:12
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (Reina Valera 1960)
Se calcula que, cuando Pablo escribía esto, Timoteo estaba entre los 34 y los 38 años de edad. En aquellos tiempos, toda persona menor de 40 años era tenida por joven. La mayoría de los ancianos de Éfeso (quizá todos) eran lo bastante mayores para figuran como líderes de la iglesia. Ademas, Timoteo había sido hasta ahora una especie de “coadjuntor” del apóstol. A muchos de dichos ancianos, Timoteo se les antojaría un jovenzuelo que venía con humos ¡a mandar y enseñar! Por eso Pablo le dice que no se deje tener en menos; ese es el sentido de la frase. Por sierto, y esto es absolutamente necesario para entender bien lo que significa aquí, la juventud no es la de cualquier miembro joven de la iglesia, sino la de Timoteo como anciano o líder de una congregación.
El mejor modo de compensar el posible complejo de inferioridad no es, según el apostol, que Timoteo se imponga con actitudes de dominio, sino con el ejemplo (gr. Túpos, figura, en sentido de modelo): “se modelo para los creyentes, tanto en tu palabra como en tu conducta”. Especifica tres virtudes: amor (consideración hacia los demas), fe (probablemente, en sentido de fidelidad o lealtad) y pureza (abstención de todo lo que mancha; no solo lo sexual). La palabra espíritu no aparece en los originales.
Versículo 13
“Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”.
Igualmente le exhorta Pablo a que se dedique, de modo especial, a la lectura en público de los pasajes de las Escrituras, así como a la exhortación y a la enseñanza.
La enseñanza (didaskalía) era la exposición doctrinal del texto bíblico en su genuino significado. (1:3)