Todos tenemos deseos, si no fuera por ellos hoy no estaríamos aquí, hay dos connotaciones para la palabra epitumia, una buena y otra mala.
La buena: un deseo sexual por ejemplo dentro del matrimonio no es considerado como algo ilícito.
La mala: deseo sexual hacia la esposa de un amigo, si es ilícito, por que se trata de algo que no esta establecido dentro de los parámetros de la voluntad de Dios.
Algunos dicen que si estas en comunión con el Señor, lleno del Espíritu Santo, no podes ser tentado por que no tienes malos deseos, mentira, aun cuando estemos llenos del Espíritu Santo seguimos teniendo deseos, serán determinado como buenos o malos de acuerdo a cual sea el objeto de enfoque de tales deseos, Jesucristo era perfecto, sin pecado y sin mancha, aun así vemos como Satanás lo tentó. En ese caso eran deseos legítimos, Cristo tenia hambre, y que se alimentara era algo bueno, pero que lo haga en la forma que Satanás lo incito a hacer, lo haría desviarse de la voluntad que Dios estableció.
Para poder entender el origen del pecado, debemos aplicar el mismo procedimiento de cómo se engendra el pecado, en el contexto del Génesis en la caída original.