Dios Altísimo, único y soberano, a EL sea la Gloria, la honra y poder, por los siglos de los siglos. Amén!
De Dios es todo, el da el quita, pero su bendición es la que enriquece.
Queda en manos del Señor el prosperar lo que con nuestras manos trabajamos, Dios nos enseña que el labrador para participar de los frutos debe trabajar primero.
El Señor Creador del universo nos dio la habilidad de poder crear cosas y deleitarnos en ello. Sin olvidar que el amor al dinero es la raíz de todos los males.
Querer ser rico o tenerlo como objetivo de vida va en contra de la voluntad de Dios, porque Dios nos llamó con otros fines, en el corazón del creyente salvo solo puede haber una cosa “buscar la gloria de Dios”, Dios nos insta en su palabra a buscar primeramente el Reino de Dios y lo demás será añadido.
El contentamiento corresponde al sentir del cristiano, Dios nos enseña que con comida y abrigo estemos contentos ya que nada de este mundo podremos sacar. Nuestra esperanza no debe estar puesta en las riquezas sino en Dios, quien nos da en abundancia todas las cosas para que las disfrutemos.
Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. (1Ti 6:8-10)
Col 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Mat 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
Mat 6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Luc 12:34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mat 6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Mat 6:25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mat 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Mat 6:27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
Mat 6:28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
Mat 6:29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
Mat 6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
Mat 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Mat 6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Mat 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mat 6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
¡Dios eterno y todopoderoso sea tu voluntad!

1 comment
SuperAdmin 12 abril 2020
Genial