Se ofrecen dos líneas de evidencia que apoyan la conclusión de que la Biblia es la Palabra de Dios:
1) la evidencia interna; los hechos hallados en la propia Biblia y la propia afirmación de la Biblia concerniente a su origen divino;
2) la evidencia externa; la naturaleza de los hechos dados en la Escritura, que apoyan su carácter sobrenatural.
EVIDENCIA INTERNA
EVIDENCIA EXTERNA