Costo de la Salvación

El Precio De La Salvación

Completar en el espacio lo que corresponde:

1. En quien tenemos ________ por su sangre. (Romanos 3:24)

2. En quien tenemos ________ por su sangre. (Efesios 1:7)

3. En quien tenemos _______ por su sangre. (Colosenses 1:14).

Querido lector:
Reiteradas veces la Escritura nos comunica que hemos sido redimidos con su sangre.
Ahora bien, ¿qué significa el término redención o redimir?

Se dice que una vez un niño hizo un barquito y lo puso en el agua. Luego un viento recio sopló fuertemente y el barquito se perdió.
Un día paseaba este niño por el centro de su ciudad y vio en la vidriera de un negocio aquel barquito que el mismo había fabricado.
El niño entró apresurado, y dirigiéndose al comerciante le dijo, “señor, ese barquito es mío”.
El dueño del negocio le contestó, “si quieres que sea tuyo, tendrás que pagar un precio”.
El niño salió del negocio muy afligido y durante unos cuantos días estuvo juntando aquel dinero que el comerciante había pedido. Luego de haber reunido todo el precio de la demanda, se dirigió al negocio con la esperanza de que su barquito tan querido no hubiese sido vendido.

Cuando llegó, vio que el barquito aun estaba en la vidriera. Se dirigió al comerciante y pagó él mismo el precio establecido. Cuando este niño salió a la calle, apretó el barquito entre sus brazos y le dijo: ” Barquito, ahora eres dos veces mío. Una porque te hice y otra porque te compré”

Redención significa.
Comprar mediante el pago de un precio.

Nosotros, como ese barquito estabamos perdidos, alejados de la presencia de Dios. El pecado nos separó de él. Romanos 3:23
Pero Jesús con su sangre pagó el precio de mi rescate.

“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios, en vuestros cuerpos y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”
1 Corintios 6:20

Si yo compro un automóvil, se sobreentiende que legalmente tengo el derecho de propiedad, pero…
Hasta que el agenciero no me lo entrega no tengo la posesión.
Mi satisfacción no es ver el auto en la vidriera, sino disfrutar de él, ¡ porque para eso lo compré!

Dios me compró con tal objetivo, yo puedo alegrar el corazón de Dios haciendo su voluntad. Debo dar a Dios lo que a él le pertenece. No debo entregarme para ser de él, sino porque soy de él.




Leave a Reply

Your email address will not be published.


Comment


Name

Email

Url