Cuando el se ensoberbeció en su corazón a causa de su esplendor, hermosura y sabiduría, no le valió para ser echado del Santo Monte de Dios.
Ahí el versículo dice: A causa el multitud de tus contrataciones fuiste lleno de maldad y pecaste y es ahí cuando Dios lo hecha de Su Santo Monte.
Según los teleólogos, dicen que los Ángeles creados tuvieron un momento de prueba en el cielo, y fui ahí que algunos decidieron revelarse.
Entonces en ese periodo de prueba ellos caen.
El deseo de señorío Dios puso en el hombre, querer ser como Dios también estaba en Satanás, el querer ser como Dios es sano hasta cierto punto, el tener ciertas características de Dios podría hacernos soberbios, si dejamos que el deseo de tener poder nos domine.
Estar en un puesto de eminencia, nos podría hacer que el poder se nos suba a la cabeza y eso nos haga pecar, estar en el puesto de eminencia no es pecado.
Satanás sabia que no podía ser como Dios, ya que no tenia los mismos atributos y conocía a Dios, el anheló Su lugar, sentarse en el trono de Dios, el querer ser como Dios no se trata de robarle sus atributos a Dios, sino de tener el puesto de eminencia, ser la autoridad máxima.
Anhelar el puesto mas alto de eminencia no es pecado, que ese deseo nos haga cometer errores para llegar hasta ahí, si es pecado. Usando la frase “el fin justifica los medios”