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Comunicaciones eficaces
En numerosas organizaciones, tanto cristianas como seculares, se llegó a la conclusión de que las comunicaciones deficientes constituían el problema número uno para lideres y administradores.
Definición de la comunicación.
Se puede definir como el proceso mediante el cual transmitimos comprensión de una persona o grupo a otros.
· Amenos que exista entendimiento no hay comunicación posible.
· Cuando una persona se queja de falta de comunicación de lo que realmente se está quejando es de falta de comprensión y no de conversación.
· El haber hecho un esfuerzo por comunicarse con alguien no nos garantiza automáticamente la comprensión en nuestro mensaje.
· Confundimos los medios de comunicación con la comunicación misma.
· El hablar no significa que nos comprendan.
Jesús se esforzaba para que sus discípulos le entendiesen y sabia la importancia que tenía la comunicación exacta. Después de explicarles varias parábolas, Jesús preguntó: “¿Entienden ahora?” (Mat.13:51). Jesús sabía que a menos que hubiese comprensión, no habría comunicación, por mucho que les predicase ni que les hiciese discursos.
La importancia que tiene la comunicación (1ºCor.1:10).
· La construcción de la torre de Babel nos ilustra de manera clara el papel primordial de la comunicación en los logros tanto individuales como de una organización (Gén.11:1-9).
· “Ahora el mundo posee un idioma y lenguaje común” (v.1)
· Tenían los ingredientes para tener una comunicación al organizarse para construir una ciudad con una torre que alcanzase los cielos” (v.4).
· Dios descendió para observar a la gente y su proyecto y dijo: “Si como una gente que habla el mismo idioma han comenzado a hacer esto, nada de lo que planeen les será imposible” (v.6). Dios reconoció que al haber logrado un sistema de comunicación efectivo, se habían unida tras una meta común y esto les había animado a actuar.
· Dios demostró la importancia que tiene la comunicación al decir: “Vamos y confundamos su idioma de manera que no puedan entenderse (v.7).Obsérvese aquí que las comunicaciones son la base para el entendimiento.
· Para destruir la productividad y acabar con el proyecto era necesario desbaratar las comunicaciones. Una vez logrado, la unidad y la motivación del proyecto se destruyeron y éste se detuvo. (V.8)
La buena comunicación es esencial para crear la unidad y la motivación; es la base de la innovación ilimitada del grupo, así como la creatividad y el éxito.
El proceso de comunicación
Los seis pasos que integran el proceso de comunicación (los tres primeros los da en que envía el mensaje y los tres últimos la persona que lo recibe). El transmisor debe:
· Tener un concepto claro de la idea o pensamiento que desea transmitir.
· Escoger las palabras y acciones adecuadas para transmitir la idea y el pensamiento.
Darse cuenta del medio ambiente que le rodea, que da origen a limitaciones o barreras y esforzarse por reducirlas.
Además de reducir al mínimo las barreras el que recibe debe:
· Enterarse de la información escuchando las palabras y viendo las acciones.
· Interpretar las palabras y las acciones.
· Crear ideas y sentimientos apropiados.
Las ideas y los sentimientos se comunican por medio de palabras y acciones y se ha dicho acertadamente: «Las palabras no tienen significado, las personas son las que dan significado a las palabras.”
La comunicación es para una organización lo que es la sangre para el cuerpo humano.
Cuando la sangre no llega a la mano, se gangrena y la persona pierde el uso de la misma. Si se descuida la gangrena se extiende por todo el organismo, con su veneno y produce la muerte.
Las comunicaciones son el alma de una organización, transmitiendo las ideas; los sentimientos y las aciones, los planes y las decisiones en actos productivos.
Barreras en las comunicaciones
Una barrera en las comunicaciones puede definirse como todo lo que impide o distorsiona los esfuerzos que se realizan por crear el entendimiento entre individuos o grupos.
Los obstáculos más destacados en las comunicaciones son:
· El cambiar de onda para no escuchar de ese modo a la persona, oyendo solo lo que queremos oír.
· El permitir que las emociones personales alteren o distorsionen la información.
· La falta de confianza en los móviles de otro.
· El ruido u otras distracciones.
· Diferencia en los sistemas de evaluación y percepción.
· Falta de deseo en cuanto a recibir una información que está en conflicto con las convicciones o las opiniones anteriores.
· Uso de palabras con significados variados y diversos.
· Actuación de las personas que no corresponden con lo que dicen.
Las barreras pueden disminuirse y los malentendidos pueden reducirse a un mínimo mediante el uso de las siguientes técnicas:
· De ser posible emplee la comunicación directa (cara a cara).
· Emplee palabras sencillas y que vayan al grano (no trate de impresionar a la otra persona con su dominio del idioma).
· Pida su opinión a la persona que le escucha.
· Dedique su atención a la persona que le habla.
· No interrumpa nunca al que habla (que no está lista para escucharle hasta haber dicho lo que piensa y siente).
· Permita la libertad de expresión. Acepte no estar de acuerdo; muéstrese deseoso de aceptar las ideas y sentimientos de la otra persona, aunque no esté de acuerdo con ella).
El papel que desempeña el que escucha en el proceso de comunicación.
La persona normal pasa el 70% de sus horas hábiles en comunicación verbal; 45% de las cuales invierte en escuchar. A menos que haya recibido una preparación para saber escuchar, su eficiencia personal alcanza el 25%
Muchas de las dificultades al escuchar se deben a que el cerebro escucha más de prisa de lo que la persona puede hablar. Se calcula que la persona normal puede escuchar de 400 a 600 palabras por minuto, mientras que la mayoría de las personas solamente hablan de 200 a 300 palabras por minuto. Como resultado de ello, la mente tiende a ocuparse de otros pensamientos durante la mitad de tiempo. Este divagar de la mente es causa de que al escuchar no se preste atención a todas las ideas y sentimientos que le presentan.
Cómo mejorar la habilidad de escuchar.
· No hay que temerle a hacer preguntas para aclarar algo.
· No piense en las respuestas mientras la persona aún esté hablando.
· Evite las falsas o prematuras suposiciones, acerca de lo que va a decir la persona.
· Evite interrumpir al orador
· Haga un esfuerzo por reducir el “efecto filtrante” de sus prejuicios.
· Capte las ideas y los sentimientos que se ocultan detrás de las palabras de otros.
Si escuchamos de manera perceptiva podremos captar el significado de lo que se expresa, por el tono de voz, porque es lo que trasmite el 93% del mensaje. (Mar.8:13-21) nos da un ejemplo clásico de cómo los discípulos, por no haber empleado el procedimiento de escuchar de forma perceptiva equivocaron el mensaje que les dio Jesús.
Se ha demostrado que solamente se logra un 7% de comprensión de lo que se dice por medio de la palabra hablada. El 93% restante lo trasmite: el tono de voz, o alguna acción que no es verbal.
Es sorprendente que lo que decimos no tiene tanta importancia como la manera de decirlo.
Actitudes necesarias para el oyente perceptivo (Sant.1:19).
· El oyente debe querer escuchar al orador.
· El oyente debe estar dispuesto a aceptar las ideas y sentimientos del orador.
Insista en mantener las comunicaciones sencillas.
En (1ºCor.2:1) Pablo les recordó a los corintios que aunque vivían en un centro de educación y cultura, no intentaba impresionarles con un lenguaje profundo. Pablo era un buen orador por que tenía la facultad de poder presentar las grandes verdades con un lenguaje sencillo y fácil de entender. Este es un factor importante en la buena comunicación.
La tendencia a la laboriosidad y al exceso de palabras es una causa que agrava los problemas de comunicación.