Finalidad del matrimonio – Dignidad del matrimonio – Deberes conyugales – Atentados contra la santidad del matrimonio
ÉTICA CONYUGAL
1. Importancia del tema
Tratar de la ética conyugal adquiere una peculiar relevancia si se considera la importancia del estado matrimonial para la vida del hombre y la dignidad de que Dios lo revistió desde el principio de la humanidad. Un estado tan digno y tan importante y, al mismo tiempo, tan frágil por la corrompida condición de la naturaleza humana, ha dado pie para que la ironía se cebe en él, como puede comprobarse leyendo los Diccionarios y Antologías de frases célebres.
La seriedad del estado conyugal, aparte de la dignidad que Dios le ha conferido, y el simbolismo sagrado que contiene, desde Jer. 2:1-3 hasta Ef. 5:26ss, pasando por Oseas, estriba en tres factores fundamentales:
A) Su duración. Dios estableció el matrimonio como un estado para toda la vida: uno con una y para siempre.
B) Su intimidad. La intimidad conyugal es la máxima en todos los órdenes, aunque nunca se puede llegar del todo al fondo de la existencial «alteridad» del prójimo. Esta intimidad se va fraguando con la convivencia o «convivium», con la cohabitación o «connubium», con el compartir las mismas penas y alegrías o «consortium» y el aguantar juntos el yugo que impone la vida en común o «conjugium». Esta intimidad tiene profundidades, y exige adaptaciones, que rebasan inmensamente las del sexo; por eso, se ha dicho que «el amor es física; el matrimonio es química».
C) Su influencia en la personalidad humana. La influencia del matrimonio en el desarrollo y proyección de la personalidad humana es inmensa. En realidad, el estado conyugal manifiesta y proyecta en cada momento el talante fundamental de cada individuo. Podríamos decir que en el matrimonio, como en la cárcel, los bien inclinados se vuelven mejores, y los mal inclinados se vuelven peores. Ahora bien, cuando hay fe en Dios y verdadero amor, como fruto del Espíritu, el matrimonio refina la calidad espiritual de la persona a través de todas las pruebas y dificultades que presenta la vida y la misma diferencia de criterios y gustos de los esposos.