Atraído y Seducido: es la misma figura de cómo el pescador atrae al pez con la carnada o el cebo, aunque el pez pase y vea la carnada, el daño para el pez es ninguno, hasta que muerda la carnada.
Que seamos tentados y nos seduzcan, no significa que pequemos, hasta que mordamos la carnada, esto es, si dejamos que hagan nido en nuestra cabeza, que seria, pensar en como robar o directamente robar el objeto deseado.