Los falsos maestros de hoy se introducen sigilosamente pretendiendo.
Los falsos maestros de hoy se introducen sigilosamente pretendiendo ser justos y
diciendo que quieren el crecimiento de la iglesia y la edificación de los creyentes. No dicen: “Soy un liberal consumado”, “No creo la mitad de lo que dice el libro de Génesis”, o “Creo que todo el Apocalipsis es simbólico”. No, se introducen “camuflados”, mezclando la verdad con el error, y una vez que están dentro de los Seminarios y las Iglesias hacen un gran daño con sus falsas doctrinas.
La Biblia habla mucho de los falsos maestros que se introducen en la iglesia,
perturbándola y dividiéndola. Sucede de la manera siguiente: bajo falsos pretextos, los maestros liberales (los que niegan la infalibilidad de las Escrituras) se infiltran en el cuerpo, trayendo con ellos falsas doctrinas. El hecho es que nuestra teología debe gobernar nuestra moral, pero muy a menudo sucede lo contrario: los falsos maestros adaptan su teología a la conducta que ellos prefieren. La teología liberal permite todas las maneras de pensar y todas las conductas. Poco a poco, estas ideas erróneas debilitan a toda la comunidad comenzando por arruinar a las personas, quienes a su vez desestabilizan a sus familias. Finalmente, el firme fundamento bíblico de esa comunidad es destruido.