(a) deben obedecer a sus padres. Lo mismo en latín que en griego, el verbo obedecer comporta la idea de «oír desde abajo», o sea, expresa una idea de sumisión, por razón de la autoridad paterna, que es de algún modo representativa de la autoridad de Dios, por lo que el 5.° mandamiento de la Ley se hallaba a caballo entre las dos tablas, pero con mejor encuadre en la 1.a.