2Co 10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
derribando (kathairountes): arrojar al suelo, demoler y derribar con fuerza.
argumentos (logismous): azonamiento, pensamiento (relacionado con logizomai, contar, tener en cuenta). La palabra sugiere la contemplación de acciones como un resultado del veredicto de la conciencia.
Hoy día mas que nunca las doctrinas fundamentales son atadas en los medios masivos de comunicación poniendo en duda la veracidad de la Palabra de Dios, sugiriendo perspectivas humas actuales tales como el humanismo y el relativismo como opción para formas los paradigmas de las personas.
Lastimosamente en la mayoría de los casos no se demanda razón de la esperanza que hay en nosotros, la cual responderíamos con mansedumbre y templanza. Mas bien los ataques son frontales, despiadadas y aun desleales contra la Palabra de Dios y contra Dios mismo. Cuando se llega a ese punto no queda otra cosa que responder al necio como se merece.
Puede fijarse en dureza con que Pablo trato a judaizantes diciéndoles «ojala se mutilasen los que os perturban», ven como en ese caso no hubo mansedumbre y templanza, mas una acción dura por que no había mas que hace contra las personas que atacaban la sana doctrina.
Nos compete a todos como hijos de Dios derribar argumentos y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios.
Dios tiene la verdad, El es la verdad.
La validez es una propiedad que tienen los argumentos cuando las premisas implican la conclusión. Si la conclusión es una consecuencia lógica de las premisas, se dice que el argumento es deductivamente válido.
Jn 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Defendamos la verdad, la Palabra de Dios nos llama a contender ardientemente por la fe (el conjunto de nuestras doctrinas).
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